GUIYANG, 13 oct (Xinhua) -- Durante las recien concluidas vacaciones del Día Nacional de China, el puente más alto del mundo, el Puente del Gran Cañón de Huajiang, ubicado en la provincia suroccidental de Guizhou, volvió a experimentar un pico de turismo. Cada vez más personas van allí, no solo para cruzar el cañón, sino específicamente "para ver el puente".
Mirando a lo lejos, desde el mismo Puente del Gran Cañón de Huajiang, en lo profundo del cañón se puede ver uno más pequeño, un puente de cadenas de hierro sobre el río Beipan. Hoy en día, esta vieja estructura parece insignificante, pero durante mucho tiempo fue vital para quienes necesitaban cruzar el Beipan.
En el pasado, los residentes de la aldea de Huajiang iban al mercado en el poblado del mismo nombre, en el distrito autónomo de las etnias bouyei y miao de Guanling, ubicado al otro lado del cañón, para vender sus productos agrícolas. A menudo tenían que cruzar primero el puente de cadenas de hierro y luego subir por un camino de montaña, lo que les tomaba unas dos horas solo de ida.
En la actualidad, este viejo puente ya no cumple la función principal de transporte que tenía antes. Y encima de él, la nueva superestructura ha cambiado por completo la relación entre las dos orillas del cañón.
El Puente del Gran Cañón de Huajiang se abrió oficialmente al tráfico en septiembre de 2025. Con una longitud total de 2.890 metros y un vano principal de 1.420 metros, redujo el tiempo de viaje entre ambos lados del cañón de alrededor de dos horas a cerca de dos minutos. En abril de 2026, el puente fue certificado por la organización del Libro Guinness de los récords por tener una altura vertical desde la superficie del agua hasta la plataforma de 626,01 metros, convirtiéndose en el puente más alto del mundo.
Han Hongju, ingeniero jefe de Guizhou Communications Investment Group Co., Ltd., la entidad de inversión y construcción del Puente del Gran Cañón de Huajiang, señaló que el 92,5 por ciento del área de la provincia de Guizhou son montañas y colinas, con cañones cruzando por todas partes, por lo que los puentes y túneles se han convertido en una parte importante del transporte por carretera. El Gran Cañón de Huajiang se extiende unos 80 kilómetros de este a oeste, atravesando el trazado de la autopista Liuzhou-Anlong, lo que le hace prácticamente imposible de evitar.
Yang Jian, responsable del diseño del puente, explicó que si se redujera la altura del mismo, sería necesario construir túneles más largos a ambos lados del cañón, lo que no solo podría aumentar la inversión total, sino también alargar el tiempo que los vehículos pasan en los túneles. Por lo tanto, que sea "el puente más alto del mundo" no fue un objetivo buscado desde el principio del diseño, sino el resultado de las condiciones del terreno, la trayectoria de la vía y la combinación de puentes y túneles.
Pero los cambios que trajo el puente no se han quedado solo en la reducción del tiempo de desplazamiento.
Desde la fase de planificación, el puente y más de 50 kilómetros cuadrados de su zona circundante fueron incluidos en la planificación turística y cultural. El pasillo originalmente usado para mantenimiento dentro del puente se transformó en un corredor panorámico de 796 metros de largo, en el centro se instaló un salón de observación con paredes de vidrio y una plataforma de experiencias en altura, y los espacios estructurales a los lados se usaron para construir una pasarela aérea de 1.411 metros.
Los turistas pueden subir por ascensor hasta el puente, disfrutar de la vista del cañón desde lo alto, y también probar actividades como "puenting", carreras en altura y "puenting" en realidad virtual. Por la noche, además, se puede ver un espectáculo de luces con cortina de agua.
Según los datos del operador del proyecto, desde que el puente abrió al tráfico, hace un año, ha recibido a unos 3,3 millones de visitantes, y el tiempo promedio de estancia de los turistas se ha extendido de 1,5 horas a 4 horas.
Durante las vacaciones del Día Nacional de este año, la familia de Cheng Guojian, un habitante de Chongqing, incluyó el puente como uno de sus principales destinos antes de partir y reservó todo un día para visitarlo. "Si no fuera por este puente, tal vez también pasaríamos por aquí, pero no nos detendríamos a propósito, y mucho menos pasaríamos tanto tiempo", confesó Cheng. Lo que atrae del puente no es solo su altura sino también que los miradores y las actividades hacen que una obra de ingeniería de transporte se convierta en un destino turístico que vale la pena visitar a propósito.
El hecho de que los turistas alarguen su estancia también ha cambiado las decisiones de algunos habitantes locales. Lin Guoquan, de 36 años, es oriundo de la aldea de Huajiang del distrito de Zhenfeng y trabajó durante más de diez años en Zhejiang y Yunnan, como conductor de carga y cocinero. Cuando comenzó la construcción del puente, él predijo que su tierra natal recibiría más turistas, por lo que decidió regresar y transformar su casa y las de sus familiares en un alojamiento turístico.
El alojamiento turístico pasó de tener menos de 10 habitaciones a más de 40. Durante el proceso, Lin también usó drones para registrar continuamente la construcción, la unión y la apertura del puente, y publicó los videos en redes sociales, acumulando seguidores hasta llegar a los actuales 134.000.
"Antes no había turistas en el pueblo, así que me iba a trabajar fuera; ahora que el puente está abierto, gano dinero justo a la puerta de mi casa", celebró.
Para Luo Jinrong, otro aldeano de Huajiang, la afluencia de personas junto al puente ya es completamente diferente. Hoy en día, sigue gestionando su pequeño puesto cerca del puente colgante de hierro, pero quienes pasan ya no son principalmente aldeanos cargando mercancías o yendo al mercado, sino turistas que vienen a ver el cañón y el nuevo puente. "Ahora hay más turistas y el negocio va cada vez mejor", dijo, y reveló que normalmente gana más de 200 yuanes al día, y varias veces más durante los días festivos.
Según el ingeniero Han, la construcción de estos monumentales puentes en Guizhou no tiene como objetivo buscar récords. "Nunca hemos construido puentes altos solo para romper récords, sino para permitir que la gente de las montañas pueda moverse más lejos", manifestó.











