BEIJING, 2 abr (Xinhua) -- El número de secuestros de niños y mujeres y delitos de tráfico de personas en China ha registrado un descenso significativo, con una caída del 77,95 por ciento en 2025 en comparación con el pico de 2012, informó hoy jueves el Tribunal Popular Supremo (TPS).
Esto indica que dichos delitos han sido efectivamente frenados, afirmó el TPS.
A lo largo de los años, los tribunales chinos han implementado medidas estrictas contra el tráfico de personas, señaló la misma fuente. Además de actuar de forma enérgica para hacer frente a los delincuentes directamente implicados en el tráfico, los tribunales también castigan a quienes "compran" a mujeres y niños traficados, con el objetivo de frenar la demanda que incentiva estos delitos.
Aquellos que, tras "comprar" a las víctimas, cometen crímenes adicionales como violación, lesiones intencionadas, detención ilegal o abuso, también enfrentan las sanciones correspondientes según la ley.
Igualmente, las autoridades se han centrado en abordar actividades ilegales relacionadas con la falsificación o emisión ilegal de certificados de nacimiento, certificados de matrimonio, documentos de registro de hogar y otros materiales asociados con el tráfico de personas o "transacciones", añadió el TPS.
El TPS también publicó el jueves cuatro casos representativos de delitos de esta índole que han sido tramitados por los tribunales chinos. En uno de ellos, el condenado fue sentenciado a muerte y ejecutado por el secuestro de menores. En otro, recibió una pena de cadena perpetua por violación y tráfico de mujeres.
El secuestro y el tráfico de personas han sido durante mucho tiempo uno de los crímenes más odiados en la sociedad china.
En un caso de alto perfil, Yu Huaying, una mujer condenada por retener y traficar a 17 niños hace más de dos décadas, fue sentenciada a muerte en 2024 y ejecutada en 2025.
Yang Niuhua, fue una de sus víctimas, cuando apenas contaba con cinco años. Más de dos décadas después encontró a su familia biológica mediante pruebas de ADN, a la edad de 31. Sin embargo, para entonces, sus padres habían fallecido y no pudo reunirse con sus familiares, a quienes no veía desde mucho tiempo atrás.









